Caléndula: un laboratorio natural para conservar la salud humana

La caléndula, también llamada popularmente mercadela y alta reyna, se nombra botánicamente Caléndula officinalis, en una planta herbácea de entre 50 y 70 cm de altura. Sus flores son cabezuelas tipo margaritas que se presentan en diversas épocas del año, sus colores van del amarillo pálido al naranja. Esta especie es originaria de Egipto de donde fue llevada a Europa en el siglo XII y de allí al resto del mundo.

Las caléndula contienen aceites esenciales, flavonoides, terpenos, cumarinas, carotenóides, entre otros compuestos químicos, cuyos extractos poseen propiedades antibióticas contra diversos microorganismos como son: Bacillus subtilis, que contamina alimentos; Escherichia coli, que provoca infecciones intestinales y de las vías urinarias; Staphylococcus aureus, causante de diversas patologías; Candida albicans, que genera afecciones vaginales, de la cavidad oral, del intestino y la piel; Streptococcus faecalis, que provoca infecciones de la vejiga y próstata; y Trichomonas vaginalis, causante de la tricomoniasis urogenital, así como actividad antifúngica, antiviral y anti­inflamatoria.

En la medicina tradicional e indígena, la caléndula o mercadela, se recomienda para las anginas (amigdalitis), contra el dolor de garganta, para bilis, calentura. paperas, tos, tosferina, curar mollera, contusiones, garganta reseca, torceduras, dolor de estomago, dolor de muelas y desinflamante de heridas. Y por otra parte, en la tradición mágico­religiosa se dice que para proteger a los niños y adultos de los males nocturnos se debe esparcir pétalos de caléndula bajo la cama.

Con la caléndula se elaboran ungüentos y pomadas para el tratamiento de afecciones de la piel, para acelerar la cicatrización en heridas inflamadas y evitar las cicatrices, también es apropiada para la piel irritada o inflamada. Su aplicación cutánea también pueda hacerse a través del uso de jabones y baños, por su parte la ingesta puede hacerse preparando tinturas, micro­dosis e infusiones. Para la cosmética y la higiene se pueden preparar shampoo, cremas, pastas dentales, entre otros.

Humberto Lastra y Rosario Piquet (1999), del Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos de Cuba señalan que la Caléndula posee propiedades cicatrizantes, anti­inflamatorias, antibacterianas y tranquilizantes, por lo que es una planta de gran interés para recuperación de la salud humana, resaltando también su uso en el tratamiento de acné.

Por su parte, la homeopatía recomienda la Caléndula para el tratamiento del acné en adolescentes, así como para eccemas, necrosis de la piel o manchas rojizas, heridas abiertas, abscesos dentales. También se usa en casos de menstruación escasa no asociada con la ingesta de anticonceptivos, para regularizar los ciclos menstruales y eliminar los cólicos asociados a este proceso.

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Se reconoce ampliamente en la literatura científica y en el saber popular que la caléndula posee propiedades anti­ inflamatorias, antisépticas, cicatrizantes, antibacterianas, fungicidas, antiespasmódica, emenagoga (estimula el flujo sanguíneo), emolientes, callicidas (desaparece verrugas víricas), estimulante de la actividad hepática y antiulcerosa.

Los usos más comunes que se le dan a esta planta son en las quemaduras, pie de atleta, picaduras de insectos, heridas ulcerosas, problemas dérmicos como son: acné, llagas, irritaciones cutáneas, forúnculos, abscesos, dermatitis, grietas, piel seca y sensible; así como en gingivitis y la curación de heridas.

Para preparar una infusión se recomienda una cucharadita de flores secas por taza de agua hirviendo, esta se puede ingerir como agua de uso o al menos tres veces al día.

El secado de la planta tiene gran importancia en la preservación de los compuestos activos, por ello las flores de caléndula debe hacerse inmediatamente después de su cosecha o corte. Para mantener los carotenoindes y flavonoides, se recomienda secarlas en locales ventilados y cubiertos sea en manojos suspendidos o bien en estufa de aire caliente a no más de 50o C. Para saber, visualmente, del correcto estado de la planta seca, esta debe tener color intensos sean amarillos o anaranjados, no presentar manchas ni partículas extrañas.

En el proyecto El Ahuehuete, herbolaria se impulsa la atención solidaria y no invasiva. Se ofrece consulta y orientación gratuita sin distingo de características raciales, económicas, preferencias ideológicas o sexuales, o cualquier otra particularidad. Se promueve el uso de las microdosis, medicina tradicional indígena y terapia de bio­resonancia, para lograr que el individuo afectado recupere su estado de equilibrio.

Este proyecto se ubica en la Calle Niños Héroes No. 41, Plaza del Vergel, Local 3, Col. Centro, Tequisquiapan, Querétaro. Para mayor información llamar a los teléfonos 442-377-5127 o al 414-107-0194 o escribir a contacto@elahuehuete.com.mx

Por: Joaquín Antonio Quiroz Carranza

Artículo publicado en Tribuna de Querétaro

Semanario de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ)

 

 

Fuentes documentales

Lastra Valdés, H. y Piquet García, R. 1999. Calendula Officinalis. Revista Cubana de Farmacología 33 (3):188­194

Zitterl­Eglseer K., Sosa S., Jurenitsch J., Schubert­Zsilavecz M., Della Loggia R., Tubaro A., Bertoldi M. y Franz C . 1997. Actividades anti­edematosas de los principales triterpenoides de caléndula (Calendula officinalis L.). Journal of etnofarmacología 57 (2): 139­144

Della Loggia R., Tubaro A., Sosa S., Becker H., Saar S. y Issac O. 1994. El papel de los triterpenoides en la actividad anti­ inflamatoria tópica de flores de Calendula officinalis. Planta Medica 60 (6): 516­520

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