Conoce la biorresonancia

En la década de los cincuenta el Doctor Reinhold Voll comenzó a realizar investigaciones de medición del estrés de los órganos a través de una intervención con meridianos. Su mayor descubrimiento fue que la mayoría de los puntos de medición de energía electromagnética en el cuerpo humano eran detectables a través de cambios en la resistencia eléctrica de la piel. Así, Voll se dedicó a determinar el estado funcional de las diferentes partes de la anatomía humana.

Posteriormente, el Doctor Helmut W. Shimmel definió lo que era una enfermedad, desde el punto de vista de la Biorresonancia. Shimmel estableció que “una enfermedad en una etapa preclínica, constituye un exceso o una carencia de energía en uno o más tejidos afectados”.

En el año de 1975, L. Meersmann comenzó a masificar el concepto de Biorresonancia y construyó el primer prototipo, mismo que usaba un circuito de reflexión de oscilaciones con fines terapéuticos. El método tuvo gran aceptación, tanto así que comenzaron a fabricarse aparatos cada vez más sofisticados y cuidados en su ejecución, que ya no tan solo diagnosticaban sino que curaban enfermedades.

Después, el médico alemán Franz Morell comenzó a estudiar una técnica relativamente nueva conocida como “electroacupuntura”, retomando lo que sus predecesores Voll, Shimmel y Meersman habían previamente establecido. Esta novedosa técnica funcionaba a base de ciertas vibraciones biofísicas, que al igual que cualquier otro campo electromagnético, podían ser medidas y alteradas. El Dr. Morell, junto al Dr. Rasche, notó que la biorresonancia era capaz de influir en las vibraciones propias del paciente de manera positiva y en función de encontrar una cura. Así, en 1977 Morell y Rasche presentaron el primer equipo de Biorresonancia para ser producido en serie, que fue conocido como MORA.

La Biorresonancia está basada en la Biofísica de la Mecánica Cuántica, misma que establece que los seres vivos se componen por campos electromagnéticos y que todo proceso bioquímico está lleno de vibraciones y partículas subatómicas que determinan la conducta fisiológica de cada individuo.

Estas oscilaciones pueden ser captadas por un aparato de Biorresonancia, en la misma forma en que un aparato de radio puede captar diferentes frecuencias. Solo que para poder lograrlo, la Biorresonancia emplea electrodos, colocados en distintas partes del cuerpo, estableciendo una comunicación continua y en forma de una suerte de circuito cerrado.

Las oscilaciones fisiológicas del organismo son captadas por el equipo de Biorresonancia, mismo que está calibrado de acuerdo al campo magnético de la tierra, hecho que permite que la transmisión sea limpia e íntegra.

Durante el tratamiento, el paciente sostiene por lo general en sus manos dos electrodos, mismos que son conectados al aparato. Éste convierte las vibraciones negativas en positivas. El paciente no siente nada y una vez que el proceso ha comenzado, el mismo organismo se encarga de utilizar sus principales órganos y vías de eliminación para expulsar a los agentes dañinos encontrados, como el sistema linfático, colon, riñones, pulmones y piel.

No hay efectos secundarios ni contraindicaciones en el uso de la Biorresonancia y es totalmente compatible tanto con otras técnicas alternativas de curación (como la homeopatía) así como con la medicina alópata.

La Biorresonancia es altamente útil y sus resultados se pueden notar de inmediato. Esta terapia puede tratar literalmente cualquier dolencia, la aparición de virus y bacterias y resulta muy efectivo en el caso de las alergias, incluso cuando otros métodos de cura han fracasado. Ello debido a que elimina en un cien por ciento la información corporal que desencadena la respuesta alérgica.

De manera general, estas son algunas de las enfermedades en donde la terapia actúa de manera exitosa:

Condiciones inflamatorias agudas y crónicas
Condiciones alérgicas agudas y crónicas
Dolor agudo y crónico
Debilidad inmunológica
Trastornos del sueño
Sobrecargas de toxinas del medio ambiente
Intoxicación causada por el uso inadecuado y prolongado de medicamentos
Miasmas.

Prácticamente no existe un área médica en la cual la Biorresonancia no pueda actuar y ayudar a la curación del paciente. Y aunque han existido, como en muchas otras terapias alternativas, detractores de la Biorresonancia, lo cierto es que a lo largo de sus casi cuarenta años de existencia, se ha encargado de generar bienestar para un sin número de pacientes, de todas edades en todas partes del mundo. Fue aprobada por la FDA en los Estados Unidos en el año 1991 y es reconocida en diversos países del mundo como una terapia efectiva y segura para tratar diferentes padecimientos.

Muchos científicos y médicos se han dedicado a estudiar a la Biorresonancia así como a analizar su efectividad en países como Japón, Alemania, China, Francia, Rusia, Dinamarca y Estados Unidos. Los casos de éxito tratados a través de esta técnica han sido presentados en journals de medicina clásica y alternativa así como de fisiología. Y aunque por supuesto existen muchos escépticos que dudan de diversas técnicas de medicina alternativa, lo cierto es que como en todo, queda lugar para la duda, pero también para los casos de éxito.


Fundación UNAM
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Fuente:

http://www.fundacionunam.org.mx/salud/conoce-la-biorresonancia/