Conocimiento herbolario, arma de lucha contra el cáncer y los monopolios farmacéuticos

En la cúspide de la economía mundial se encuentra la industria armamentista, seguida de la farmacéutica y petroquímica, más abajo el resto de los sectores económicos. Esta trilogía imperial representa el poder del capitalismo en el planeta, reforzado por los medios masivos de información, el modelo educativo y otras formas de control ideológico.

El control industrial de los recursos naturales le es indispensable al capitalismo mundial para su existencia, por ello la industria farmacéutica y la medicina alópata lucrativa controlan la síntesis de compuestos, la fabricación de medicamentos y la dosificación, en ninguna parte de esta línea de control interviene ni son considerados los ciudadanos y pacientes.

Es conocido que los fármacos alopáticos poseen una serie de efectos colaterales nocivos y que la tercera causa de muerte hospitalaria, a nivel mundial es el error médico. Por ello es necesario fomentar la autogestión en la recuperación del conocimiento tradicional y su vínculo con el conocimiento científico, para que los pacientes seamos actores activos de la conservación y recuperación de la salud.

El cáncer como proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de células, tiene tres causas fundamentales: las genéticas, es decir la propensión hereditaria; la exposición a factores oncogénicos como radiaciones y sustancias químicas, y las de carácter emocional, derivadas de la vida artificial y el autoengaño.

Cada orientación médica como la alopatía, la homeopatía, la herbolaria, entre otras, tiene sus procesos terapéuticos. Los fundamentales en alopatía, en el caso del cáncer, son la quimioterapia, la cirugía y los medicamentos de muy alto costo; en la homeopatía diversos medicamentos de bajo costo y la orientación al paciente para que de forma consciente encuentre el equilibro emocional y con ello la recuperación de su salud.

Por su parte la herbolaria ofrece diversas especies vegetales, cuyos compuestos poseen gran poder preventivo y curativo de esta enfermedad.

Desde el conocimiento herbolario tradicional y científico alternativo se ha estudiado, experimentado y utilizado, en el combate del cáncer, diversas especies del género Kalanchoe (Crassulaceae), que abarca plantas perennes y suculentas, distribuidas principalmente en Madagascar, sur y este de África, la península arábiga, sureste asiático, América tropical y Australia.

16 Conocimiento herbolario, arma de lucha contra el cáncer y los monopolios farmacéuticos

Muchas especies del género Kalachoe han sido utilizadas como plantas medicinales por diversas culturas locales para tratar una amplia variedad de enfermedades como infecciones, reumatismo e inflamación.

Por su parte el conocimiento científico ha documentado la eficacia de los extractos de hojas de Kalanchoe daigremontiana, K. Pinnata, K. Milloti, K. Tubiflora, K. Nyikae y K gastonis en la prevención de muchos tipos de cáncer, así como por sus efectos antidiabéticos, antibacteriales, anticonvulsivos, antioxidantes, antinociceptivos (que evita señales neuronales dañinas a los tejidos), hepatoprotectores, antitumorales y nefroprotectores.

En México, algunas especies del género kalanchoe se manejan en áreas de traspatio por sus formas extrañas de crecer y reproducirse, y porque el conocimiento tradicional le asigna poder anticancerígeno. Específicamente en San Nicolás, Tequisquiapan, Querétaro se pueden encontrar ejemplares de este género en macetas, jardines particulares y patios, siempre con la afirmación popular de que “cura el cáncer”; En Tabasco, la población refiere casos de pacientes con cáncer, totalmente curados por el consumo de esta planta.

En el Departamento de Biomedicina de la Escuela Nacional de Homeopatía (ENH) del IPN se demostró que el extracto hidroalcohólico de hojas de Kalanchoe daigremontiana, tuvo un efecto significativo en la decadencia de células cancerígenas, mientras que las células normales fueron menos sensibles al tratamiento.

La actividad anticancerígena de las especies de este género se debe fundamentalmente a su alto contenido de bufadienólidos, sustancias bien conocidas por sus efectos contra el cáncer de pulmón, estomago, colon, próstata, hígado, entre otros.

En los estudios de la ENH se encontró una reducción significativa de células cancerígenas viables desde las primeras 24 horas de la aplicación de extracto hidro­alcohólico de Kalanchoe daigremontiana, ver tabla 1.

Tabla 1. Porcentaje de disminución de células viables tras la aplicación de extracto hidro­alcohólico de Kalanchoe daigremontiana.

Dosis (mg/ml)

24 horas

48 horas

72 horas

0

100

100

100

25

72.1

55.5

48.3

50

53.1

48.8

38.8

100

51.3

46.8

36.1

Existe una relación estrecha entre el conocimiento tradicional y el conocimiento científico no adscrito a los grandes consorcios farmacéuticos. Es necesario difundir información, para que de forma autogestiva se construya conocimiento significativo y los que padecen una enfermedad, como el cáncer, puedan asumir un papel activo en la curación de sus emociones y su cuerpo.

En el proyecto El Ahuehuete, herbolaria se impulsa la atención solidaria y no invasiva. Se ofrece consulta y orientación gratuita sin distingo de características raciales, económicas, preferencias ideológicas o sexuales, o cualquier otra particularidad. Se promueve el uso de las microdosis, medicina tradicional indígena y terapia de bio­resonancia, para lograr que el individuo afectado recupere su estado de equilibrio.

Este proyecto se ubica en la Calle Niños Héroes No. 41, Plaza del Vergel, Local 3, Col. Centro, Tequisquiapan, Querétaro. Para mayor información llamar a los teléfonos 442-377-5127 o al 414-107-0194 o escribir a contacto@elahuehuete.com.mx

Por: Joaquín Antonio Quiroz Carranza

Artículo publicado en Tribuna de Querétaro

Semanario de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ)

 

 

Deja un comentario