La herbolaria, el placer, el amor y la felicidad

Comercializados, distorsionados y cosificados por la sociedad de consumo. El placer, el amor y la felicidad han devenido en objetivos de consumo rápido: pornografía, pederastia, tiendas de juguetes sexuales, entre otras. Esto, porque por un lado la ideología hegemónica condena el placer carnal, la economía capitalista explota inmisericorde al trabajador manual o intelectual, somete a los niños y jóvenes a una escolarización de trabajo forzado, construyendo adultos ideologizados con el tabú sexual y posteriormente con disfunción, impotencia o baja libido.

Lo prohibido se busca, se anhela, se compra y se vende en el submundo de la economía subterránea, con la finalidad de estimular el deseo y el placer, creyendo que eso aumentará la felicidad para finalmente llegar a una situación concluyente: ansiedad y depresión profunda, porque ningún placer volátil puede construir amor y menos generar felicidad.

Son muchos los factores que llevan a una deficiencia notable en los niveles de testosterona o de estrógenos, lo cual da lugar a la falta de libido, impotencia, desgana y sentimiento de fracaso personal, algunas de estas son las exigencias y riesgos laborales, presiones en el transporte colectivo o individual, angustias y ansiedades económicas y relacionales, alimentación deficiente, baja ingesta de agua y consumo de agua que deshidrata, partículas atmosféricas tóxicas, degradación ambiental, pérdida del sentido de vida e ideologías castrantes.

El placer corporal se verifica moralmente como algo dañino, puesto que hegemónicamente el sexo se considera por su función reproductiva. Wilhelm Reich, notable psicoanalista alemán y miembro de la Escuela de Psicoanálisis de Viena, propuso la denominada revolución sexual, pero no a través de un caos, sino de la supresión total de la represión ideológica, la moral y de la llamada “conciencia” y aunque su aporte no ha sido ampliamente considerado, tal vez llegará el momento en que se le analice de manera apropiada.

Independientemente de las teorizaciones psicoanalíticas, la realidad es que un gran número de hombres y mujeres, independientemente de la edad presentan reducida libido, lo que lleva a estados depresivos, familias disfuncionales, búsqueda de sexo rápido, consumo de fármacos (cialis, viagra), entre otras opciones.

La satisfacción sexual, la profundización del amor de pareja y la ampliación de los estados de felicidad devienen de un estado de libertad, es decir de un rechazo a la esclavitud laboral de ocho a 12 horas diarias, negativa a consumir de dos a cuatro horas al día en el transporte y a las ansiedades que generan las tensiones económicas provocadas por la mercadotecnia. La lucha por la felicidad implica un rechazo a la erosión del ambiente natural, degradación que amplifica los estados depresivos, y una rebeldía contra las ideologías castrantes.

La herbolaria, el placer, el amor y la felicidad

La herbolaria dispone de diversas opciones para mejorar las capacidades orgánicas e intelectuales del organismo, para que al recuperar su estado de equilibrio, sus funciones se mejoren y sean adecuadas. Los adaptógenos son un grupo de plantas y hongos que potencian y regulan los ritmos biológicos, ayudan al organismo a utilizar eficazmente el oxígeno, mejoran el anabolismo y disminuyen los daños por el esfuerzo físico, facilitan la eliminación de toxinas producidas durante los procesos metabólicos, estimulan la producción de más energía, reducen los efectos negativos de los estresores ambientales, socio­ económicos y relacionales. Todo esto contribuye a mejorar las condiciones orgánicas para incrementar la libido.

Las sustancias naturales, preparadas bajo una determinada presentación farmacológica, contribuyen a mejorar las capacidades orgánicas e intelectuales del organismo, pero las condiciones sociales, económicas, culturales y ambientales que restringen la libido tienen que ser transformadas mediante acciones familiares, vecinales y de la sociedad civil organizada.

Entre las plantas y hongos cuyas propiedades incrementan la libido se encuentran la damiana (‘Turnera diffusa’ o ‘T. aphrodisiaca’), abrojo (‘Tribulus terrestris’) y algunos hongos como ‘Ganoderma lucidum’, ‘Cordyceps militaris’ y ‘Cordyceps sinensis’. Especies que pueden ingerirse en distintas formas farmacológicas. Particularmente en El Ahuehuete, herbolaria se presentan en forma de microdosis; éstas tienen un proceso fisiológico particular en el cual los extractos vegetales y fúngicos en solución se colocan en la punta de la lengua y las señales viajan, por vía nerviosa, hacia el hipotálamo y la corteza cerebral, y de allí al punto efector.

Es importante recalcar que los ingredientes activos de las plantas y hongos mencionados serán una parte de la solución, pero los aspectos ideológico­culturales, socio­ambientales, económicos y organizacionales deben ser asumidos para transformarlos y construir relaciones de pareja equitativas, libres, autogestivas y heterárquicas.

En el proyecto El Ahuehuete, herbolaria se impulsa la atención solidaria y no invasiva. Se ofrece consulta y orientación gratuita sin distingo de características raciales, económicas, preferencias ideológicas o sexuales, o cualquier otra particularidad. Se promueve el uso de las microdosis, medicina tradicional indígena y terapia de bio­resonancia, para lograr que el individuo afectado recupere su estado de equilibrio.

Este proyecto se ubica en la Calle Niños Héroes No. 41, Plaza del Vergel, Local 3, Col. Centro, Tequisquiapan, Querétaro. Para mayor información llamar a los teléfonos 442-377-5127 o al 414-107-0194 o escribir a contacto@elahuehuete.com.mx

Por: Joaquín Antonio Quiroz Carranza

Artículo publicado en Tribuna de Querétaro

Semanario de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ)